miércoles, mayo 25, 2016

SAN JOSÉ: EL PUEBLO NUEVO Y EL PUEBLO VIEJO

Plaza de San José
Hola mochileros, el día de hoy vamos a conocer un pueblo pequeño y bonito: San José. Ubicado en el distrito de San Buenaventura (Provincia de Canta). Acompáñanos a conocer su hermosa plaza (y un misterio escondido), el increíble mirador y la majestuosa Catarata de Toma (o Shamaguma) que se encuentra a escasos minutos del pueblo en una divertida y calma caminata. 

viernes, mayo 20, 2016

PARIAMARCA, LA TIERRA DE AVES CANTORAS

Plaza de Pariamarca
¡Hola Mochileros! el día de hoy brevemente les presentaré un hermoso pueblo ubicado a minutos en carro de Canta, un pueblo que corona las alturas y desde donde se domina gran parte del valle del Chillón. 

LA LLEGADA

Para acceder a Pariamarca es necesario llegar a Canta, debido a que la carretera parte de ahí. Puedes llegar por medio de transporte público o privado o, también a pie. En carro son unos 15 minutos y a pie, unos 40 minutos quizá. La subida es regular y el camino llano de vegetación y hermosas vistas al valle.

EL PUEBLO

Pueblo de Pariamarca
Pariamarca se ubica a unos 2800 m.s.n.m. y unos 3 km. de Canta. Una vez llegado al pueblo me encontré con José Huamán Quispe, presidente de la comunidad, con quién inmediatamente empecé a conversar sobre el pueblo, sus atractivos y las necesidades que tienen. 

Entre los atractivos del pueblo podemos contar, además de la hermosa plaza e iglesia, la cruz de los caídos, el mirador, la antigua casa de Víctor Raúl Haya de la Torre y; lo más importante, cantidades de queso, yogur, manjar blanco y muchos otros productos lácteos.

LA CUEVA SANTA

Camino hacia Cueva Santa (con el poblado de Carhua a la distancia)
Ahora, si lo que buscas es una buena caminata puedes ir hacia Cueva Santa. Para llegar es bastante fácil: debemos tomar el camino de la carretera que sube hasta Carhua, y en el codo que pasa por el cementerio encontraremos unas vallas de madera. Pasamos entre las vallas y emprendemos un breve ascenso. Luego de subir unos metros el camino se vuelve bastante horizontal  por lo que podremos continuar sin ningún problema. La caminata va paralela a la carretera, por lo que podremos contemplar todo el el valle desde cualquier punto de observación. El camino se hace sencillo a medida que avanzamos y luego de unos 15 minutos llegamos a nuestro destino, que se encuentra subiendo por unas escaleras. El porqué se llama Cueva Santa es algo que deberán averiguar por ustedes mismos.

EL PUEBLO

En el pueblo pude conocer la casa de Víctor Raúl Haya de la Torre, quién nos comentan que pasaba mucho tiempo en Pariamarca, llegando a llamarlo incluso "Trujillo Chico". Se dedicaba a conversar con la gente y a cuidar un huerto que tenía. Sin embargo, me comentan, que la mayor parte del tiempo la pasaba en una casa que tenía cerca al río. 

Hermosas casas en Pariamarca

Lo siguiente fue conocer la plaza y la iglesia de Pariamarca, ambas muy hermosas y con detalles únicos, sin embargo, lo que más me llamó la atención fue el techo de la iglesia, que era de madera y pintado a mano. Les dejo algunas imágenes.

Iglesia Matriz de Pariamarca

A algunos metros del pueblo se encuentra el cementerio de Pariamarca. Para llegar debes seguir la carretera que lleva hacia Carhua.

Cementerio de Pariamarca
Cementerio de Pariamarca (#2)

LA CRUZ DE LOS CAÍDOS 


El último punto a  visitar  fue la cruz de los caídos. Resulta que el 23 de Octubre de 1951 se dio a lugar una matanza en ese pueblo. En mi caso escuché dos versiones. La primera indica que se quería realizar una celebración en el mes de Octubre pero que la Subprefectura se negó a otorgar el permiso. Los pobladores decidieron celebrar sin el permiso correspondiente y el prefecto llegó para ver que sucedía. Lo único que recibió fueron las pifias de la gente y en venganza llegó al día siguiente con un grupo de soldados, ya que había indicado que la comunidad se había levantado en contra del gobierno. La matanza se realizó en ese momento. 

La Cruz de los Caídos 
La otra versión cuenta sobre algunos trabajos de mejoramiento que se harían en el pueblo, para lo que muchas personas dieron dinero y recursos. El problema fue que no se empezaron a realizar y la gente empezó a juntarse para reclamar. El estado lo interpretó como una insurrección y enviaron soldados para calmar las aguas. Al llegar los soldados la tensión aumentó y algunos pobladores empezaron a huir, los soldados se alteraron y empezaron a dispararles a las personas. O al menos eso es lo que me contaron.

LOS PRODUCTOS LÁCTEOS DE PARIAMARCA


Quesos y Yogur de preparación artesanal en Pariamarca
Pariamarca tiene la tradición de preparar los mejores productos lácteos de Canta: yogur, queso, manjar blanco, requesón, entre otros. Podrán probar todos sus productos en la próxima FERIA AGROPECUARIA GASTRONÓMICA a realizarse en Pariamarca el próximo 21 y 22 de Mayo en la Plaza de Armas de Pariamarca.

Para más información visite:

http://profemaravi.blogspot.pe/2016/03/2-feria-gastrominica-pariamarca-canta.html

https://www.facebook.com/municantaoficial/photos/pcb.816984908402226/816983061735744/?type=3&theater

¡Hasta una siguiente oportunidad, mochileros!










sábado, mayo 14, 2016

MARCAHUASI: LA MESETA EN EL CIELO

San Pedro de Casta a la distancia

Hola mochileros, ¿CÓMO ESTÁN? Yo acá súper ocupado con mil cosas en la cabeza y algunos proyectos en la mesa, pero siempre con todas las ganas de seguir escribiendo y compartirles rutas y destinos para que planifiquen sus viajes.

Esta narración es un poco difícil de contar, puesto que fue un viaje bastante planificado y con un asombroso despliegue de recursos y contactos. Pero todo para unas horas. Es un poco triste, pero debo decir que esos viajes son los que nos enseñan a ser más flexibles y en especial a ser tolerantes con la frustración y comprender que un viaje no es un destino, sino un proceso por el que pasamos y aprendemos. No es necesariamente el lugar donde vamos, es lo que hacemos al llegar. 


Wooooah! :)
El destino era Marcahuasi, la gran meseta, y debo decir que hasta ahora todas las veces que había ido me había quedado una noche. Pero me había percatado (y es algo que me han comentado además otras personas) de que al llegar estás un poco matado y en la noche es aún peor. Sólo a la mañana siguiente las energías han vuelto al cuerpo y es posible dar unas vueltas por los alrededores. Entonces todo tenía sentido: si tardo un día en adaptarme, entonces quedarnos dos noches sería la solución.

LAS PREVIAS

No soy un tipo muy organizado, pero para esto de viajar me esmero muchísimo, más de lo normal. Hechas las coordinaciones teníamos hospedaje, burros, caballos, la movilidad que nos recogería de lima, etc, etc, etc. ¡Todo bien! Alisté todo lo que necesitaba, incluyendo cocina y todo lo demás. Incluso, compré bolsas de dormir para Cristina y para mí. Todo preparado: la movilidad bien confirmada al igual que los otros servicios, era sólo cuestión de partir. 

LA SALIDA 

Hospedaje municipal de San Pedro de Casta
Con un poco de retraso salimos de lima y nos dirigimos hacia San Pedro. Claro que lo complicado sería salir de Lima y llegar a Chosica, ustedes saben: viernes por la noche, carretera central, semana santa... En fin, después de muchísimo tiempo y largas colas, logramos llegar a Chosica donde hicimos una breve parada para que el chofer pudiera recargar su automóvil y de paso estirar un poco las piernas. Una vez de nuevo en camino hicimos otra breve parada en Santa Eulalia y después, directo a San Pedro de Casta. Y así llegamos a nuestro destino, unas 5 horas después de salir de Lima.

SAN PEDRO DE CASTA


San Pedro de Casta (Plaza)
Una de las cosas que me llamó la atención es que la pista de San Pedro estaba en excelente estado, y pude percatarme que en realidad era nueva. ¡Habían hecho unos cuantos cambios a San Pedro de Casta! Llegamos a la plaza y buscamos al señor XXX, quién es uno de los responsables del tema turismo en la comunidad. Conversamos con él y nos llevó al hospedaje que habíamos reservado. 


Antes de empezar la subida, ¡desayuno ligero!
A la mañana siguiente nos levantamos con mucha energía y ganas de continuar. Desayunamos algo ligero y nos preparamos para partir, recogiendo las cosas y buscando la mula, caballos, etc. 
Acondicionada oficina de Turismo (y de la comunidad)
Al acercarnos al área de turismo nos percatamos de que la organización había cambiado un poco, pero seguían tan eficaces como siempre. Se acercó el arriero que nos llevaría e hicimos algunas compras necesarias de última hora (agua, leña, etc.). En este punto debo mencionar el gran nivel de organización que mostraron los pobladores, así como la amabilidad y la información que tenían disponible para los preguntones en los que nos convertimos los viajeros y turistas. Realmente un aplauso para ellos. Pero bueno, no me desvío, llegó el momento de empezar el ascenso.

LA SUBIDA
Iniciamos la caminata
Para mi sorpresa, incluso el camino hacia Marcahuasi había cambiado. Estaba liso y fácil de subir, habían construido paradas y miradores en toda la subida. ¡Me pareció increíble! Era mucho mejor de lo que alguna vez pensé con respecto a mejorar ese camino. En fin, continuamos el camino de subida, lentos y calmados. Incluso habían instalado un puesto de comida y bebidas (sólo en fechas altas), por lo que nos detuvimos a tomar un pequeño refrigerio: algo de tomar acompañando un delicioso choclo con su queso más. Luego me enteré de lo imprudente que fue, debido a que nos comentaron que a algunas personas el queso les choca en altura. Como sea, estaba buenazo y me cayó preciso en ese momento. Como sea, continuamos el camino y llegamos, luego de tres horas y media, a Marcahuasi.


Hospedaje construído en la subida a Markahuasi
MARCAHUASI


Para llegar hay que subir, subir y subir

La llegada a Marcahuasi no conllevó muchas incidencias: llegamos, armamos las carpas y después a tontear un momento. Pero la primera mala noticia llegó en ese instante: la cocina nunca llegó a Marcahuasi. O bien se quedó en el carro o bien en mi casa. Teníamos al frente la primera dificultad: cocinar. En especial porque gran parte del plan era pasar el frío con café y aji-no-men en cantidades industriales. Ahora nada para comer y el clima estaba terrible: del frío al calor sin intervalos fijos, un tema. Aún así decidimos ponerle ganas y como se acercaba el momento de cocinar y sólo habían leños, pues... a cocinar a leña. 

Eso fue un poco complicado pero no sabíamos que Cris dejaría alma, corazón y vida en cocinar con la leña, y es que, a pesar de todas las veces que se apagó la fogata ella no cejó en un solo momento. Se había vuelto un reto personal. Es así como pasada una hora teníamos unos deliciosos fideos rojos servidos para el almuerzo. ¡Y de lo más fresco que puedan imaginar!


Markahuasi cubierto de niebla
Lo triste es que de los cinco que fuimos tres estaban mal, incluso la misma Cris, que al terminar de cocinar (como si hubiese invertido sus ultimas energías en hacer la comida) perdió hasta el apetito. Conversando con los caídos hice la consulta más obvia en esa situación: ¿Nos quedamos o quieren volver? La respuesta fue única: ¡Vamos! De modo que empezamos a empacar (¡y con que energías lo hicieron!) y emprendimos el regreso a San Pedro.

La bajada empezaba a ponerse  un poco difícil cuando vimos una movilidad que bajaba a San Pedro, le pasamos la voz y aceptó llevarnos de vuelta.


Bellos paisajes nos esperan en San Pedro de Casta  
Lo último fue llegar a San Pedro y esperar el bus que bajaba a Chosica. Si bien es cierto llegaríamos por la noche (bastante tarde) la gente andaba un poco bajoneada y nos arriesgamos a bajar. Claro que no sabíamos lo complicado que sería encontrar donde poder pasar la noche en Chosica. Pero al final encontramos donde y la verdad pasamos un buen día en Chosica.


Pero esa es historia de otro día. Un fuerte abrazo y ¡Sigan viajando!